
Ando cercana a los negros días de máximo sufrimiento de la Humanidad. Y contemplo los rostros en blanco y negro, que no por ello de película, de hombres, mujeres y niños demacrados. Vacíos de esperanzas y de comidas. Se me clavan como ascuas en los ojos, los zapatitos, iguales a los de mis hijos, amontonados en pilas calcinadas... Que no se repita, repito, que no se repita, y que pare ya, para siempre.
La imagen: "Liberación", cuadro de Halina Olomucki, pintora polaca y superviviente.