Buenas, esta es la primera parte de un desafío literario que hemos inventado con mi Osa querida. Aquí está la explicación: osotorpon.blogspot.com
-Típico de tu profesión, China.
-Muy graciosa. Esto no tiene nada que ver con que sea contorsionista. Estoy un poco harta ya de estar tan sola.
-Pero si no estás sola. ¿No estabas saliendo con aquel tío de Cáceres?
-¿Ése? ¡Menudo pesado! Como todos. Como soy tan exótica... Que si por qué no hablaba diciendo "pelo" en vez de perro. Que si por qué no me metía la cabeza entre las piernas y me asomaba por el otro lado. Que si por qué no le preparaba arroz tres delicias... Lo que yo te diga, que la gente no se mete en la mollera que pueda tener los ojos así y ser de Lavapiés. Y encima me dedico a esto.
-Oye, ¿y con alguien de aquí?
-¿Estás de coña? ¿Con quién?: ¿con el malabarista búlgaro de la raqueta luminosa? ¿Ese que está loco, loco, por el tenis español? Que si pudiera, sería él el regalito de Nadal. Ya me entiendes. ¿O con el jefe de pista? Ese que se peina con el aceite de la lata de sardinas que cena caaaada noche. ¡Ah, no! ¡Mejor! Tú quieres que salga con el ruso, con el que levanta la piedra de doscientos kilos. Ah, sí, qué genial, podríamos pasar la noche hablando de los camiones que levantaba en su país para robarles las ruedas.
-Ay, China, es que eres muy negativa.
-No, guapa, soy realista.
-Oye, ¿y por Internet? Así podrías conocer a alguien sin que sepa ni que eres contorsionista, ni que tienes los ojos como una miope sin gafas.
-Menuda chorrada... Aunque, no está tan mal pensando.
La China y su amiga acuden a un locutorio del barrio más próximo al circo y empiezan a navegar por la web.
-Ésta es. La anunciaron el otro día en la radio: "ContactoConTacto.com"
La foto
Chicas chinas retocándose en pleno templo budista de Pekín. Agosto de 2004. Nuestro maravilloso gran viaje...
Plas, plas, plas (palmadas dadas con las orejas, al estilo contorsionista). Esto mola mil, amiga mía.
ResponderEliminarGenial, Cabritilla ;)
ResponderEliminar